
El pasado sábado vivimos una jornada llena de emoción y fraternidad junto a los residentes de la Residencia de Mayores de Residencia La Milagrosa.
Comenzamos la mañana con la celebración de la Eucaristía, presidida por don Óscar, un momento de fe y unión que dio inicio al encuentro.
Después compartimos un rato entrañable de bingo, risas y conversación, y finalizamos con un almuerzo preparado y servido por nuestra Hermandad, gesto sencillo pero lleno de cariño.
Nuestro agradecimiento más profundo, una vez más a Sor Loli, por su entrega, cercanía y disposición de siempre, y a todas las hermanas de la familia de La Milagrosa por acogernos con tanto amor.
Que sigamos construyendo juntos momentos que llenan el corazón.