
El hábito de nazareno no es solo una vestimenta, es símbolo de fe, respeto y compromiso.
Recordamos a todos nuestros hermanos la importancia de cumplir con las normas establecidas: cada detalle cuenta para mantener la uniformidad y la seriedad de nuestra Estación de Penitencia.
Seamos conscientes de que, al vestir el hábito, representamos a toda la Hermandad. Cuidemos nuestra imagen con responsabilidad y devoción.
Porque juntos hacemos Hermandad.